La Universalidad de la Iglesia

Del Opus Dei
La Universalidad de la Iglesia

Al predicar y al escribir sobre la Iglesia, san Josemaría se sitúa ante esta realidad viva con una veneración y amor inseparables del amor apasionado...

Textos espirituales

La música que viene de Dios: canto y música en la liturgia

La música que viene de Dios: canto y música en la liturgia

La música ha tenido siempre un lugar central en la liturgia cristiana. Como el silencio, es un lenguaje que necesitamos para entrar en sintonía con la belleza de Dios, para descubrir su presencia. Caen las prisas, caen los cálculos, como siempre que se trata de amor: cantamos porque queremos tener tiempo para Dios.

San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona (354-430) nació en Tagaste (Numidia). El llamado «Doctor de la Gracia» fue uno de los más grandes pensadores del cristianismo en el primer milenio.

Solemnidad de Cristo Rey

Del Opus Dei
Solemnidad de Cristo Rey

"Qué responderíamos, si Él preguntase: tú, ¿cómo me dejas reinar en ti?", pregunta san Josemaría con ocasión de esta solemnidad. Ofrecemos recursos...

Mujeres abriendo caminos

Del Opus Dei
Mujeres abriendo caminos

La historiadora Inmaculada Alva impartió una conferencia sobre algunas mujeres que siguieron el espíritu de san Josemaría, en los años cuarenta. 200...

el opus dei, en primera persona

Del Prelado

Mensaje del Prelado (1 noviembre 2017)

Mensaje del Prelado (1 noviembre 2017)

Sí, es posible estar contentos en medio de incertidumbres, problemas, preocupaciones... Transmitamos a todos la alegría que Dios nos da.

El Opus Dei en México

El Opus Dei en México

Historia

A partir de 1949, el novedoso mensaje del Opus Dei prende en todo tipo de ambientes en México, país que tiene la primogenitura en América.

Mensaje del día

“El trabajo tuyo debe ser oración”

Antes de empezar a trabajar, pon sobre tu mesa o junto a los útiles de tu labor, un crucifijo. De cuando en cuando, échale una mirada... Cuando llegue la fatiga, los ojos se te irán hacia Jesús, y hallarás nueva fuerza para proseguir en tu empeño. Porque ese crucifijo es más que el retrato de una persona querida –los padres, los hijos, la mujer, la novia...–; El es todo: tu Padre, tu Hermano, tu Amigo, tu Dios, y el Amor de tus amores. (Via Crucis, Estación XI. n. 5)

Suelo decir con frecuencia que, en estos ratos de conversación con Jesús, que nos ve y nos escucha desde el Sagrario, no podemos caer en una oración impersonal; y comento que, para meditar de modo que se instaure enseguida un diálogo con el Señor -no se precisa el ruido de palabras-, hemos de salir del anonimato, ponernos en su presencia tal como somos, sin emboscarnos en la muchedumbre que llena la iglesia, ni diluirnos en una retahíla de palabrería hueca, que no brota del corazón, sino todo...