Los comienzos de Althaus

Historia
Los comienzos de Althaus

Una de los principales medios que tiene la Obra para acercarse a los jóvenes en cualquier lugar son sus centros de formación. En concreto destacan de...

Textos espirituales

El servicio de los pastores

El servicio de los pastores

En el fragmento del sermón que recogemos, san Agustín explica a los fieles la misión ministerial de los obispos, ordenados para servir al pueblo cristiano.

Las pescas milagrosas

Las pescas milagrosas

El fragmento que se recoge a continuación pertenece a una de las homilías sobre las dos pescas milagrosas que narra el Evangelio, y que san Agustín interpreta como figuras de la Iglesia en el tiempo presente y en la vida eterna.

San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona

San Agustín de Hipona (354-430) nació en Tagaste (Numidia). El llamado «Doctor de la Gracia» fue uno de los más grandes pensadores del cristianismo en el primer milenio.

Mi oído izquierdo

Relatos y favores
Mi oído izquierdo

«El domingo 13 de agosto, por la mañana me llamaron por teléfono y ‒suelo usar el auricular del lado izquierdo‒ para mi sorpresa, no escuchaba...

el opus dei, en primera persona

Del Prelado

Mensaje del Prelado (10 octubre 2017)

Mensaje del Prelado (10 octubre 2017)

La de un cristiano es una fidelidad agradecida, porque no somos fieles a una idea sino a una Persona: «Jesús, ¡qué bueno eres, qué bueno!».

El Opus Dei en México

El Opus Dei en México

Historia

A partir de 1949, el novedoso mensaje del Opus Dei prende en todo tipo de ambientes en México, país que tiene la primogenitura en América.

Mensaje del día

“Urge cristianizar la sociedad”

Como quiere el Maestro, tú has de ser –bien metido en este mundo, en el que nos toca vivir, y en todas las actividades de los hombres– sal y luz. –Luz, que ilumina las inteligencias y los corazones; sal, que da sabor y preserva de la corrupción. Por eso, si te falta afán apostólico, te harás insípido e inútil, defraudarás a los demás y tu vida será un absurdo. (Forja, 22)

No nos ha creado el Señor para construir aquí una Ciudad definitiva, porque este mundo es el camino para el otro, que es morada sin pesar. Sin embargo, los hijos de Dios no debemos desentendernos de las actividades terrenas, en las que nos coloca Dios para santificarlas, para impregnarlas de nuestra fe bendita, la única que trae verdadera paz, alegría auténtica a las almas y a los distintos ambientes. Esta ha sido mi predicación constante desde 1928: urge cristianizar la sociedad; llevar a...