Familias unidas por la felicidad

Familias de dos diferentes colegios trabajaron juntas para llevar sonrisas a aquellos que más lo necesitan, no sin antes aprender una gran lección: las barreras que separan pueden ser fácilmente destruidas si entendemos que es más lo que une que lo que nos separa.

Iniciativas
«No podemos vivir y dormir tranquilos mientras miles de hermanos nuestros, muy cerca de nosotros, carecen de lo más indispensable para llevar una vida humana digna». S. Juan Pablo II, México 1990.

El Colegio Meyalli nació como una iniciativa de un grupo de fieles del Opus Dei y amigos suyos que, animados por el beato Álvaro del Portillo, respondieron al urgente llamado de san Juan Pablo II en el Valle de Chalco.

Meyalli inició su labor con tan sólo 35 alumnos de preescolar, duplicando la matrícula unos meses después, en enero de 1992, en este mismo año se integró primaria y siguió con secundaria en 1996. A partir del ciclo escolar 2009-2010, inició la preparatoria.

A finales de 2016 un grupo de doce familias del Colegio Yaocalli retomaron el área de Acción Social para que, en cada ciclo escolar, las familias pudieran llevar a cabo tareas de ayuda a sectores vulnerables de la Ciudad de México y área metropolitana.

Este fue el primero de una serie de cinco actividades que se están llevando a cabo a lo largo de este ciclo escolar. El primer paso fue identificar a aquellas familias que tuvieran facilidad y gusto por el servicio a los demás. Después buscaron a otras familias similares en el Colegio Meyalli que estuvieran dispuestas a aprender y compartir tiempo con otras familias.

La primera actividad fue la organización de un bazar, el cual inició el 21 de enero. El objetivo de este bazar fue que las alumnas del Yaocalli colaboraran con la donación de prendas en buen estado para llevarlas a Meyalli y ahí pudieran venderse a precios accesibles. Las familias involucradas trabajaron en equipo montando y acomodando todo para el bazar.

Conforme se fue dando la plática se dieron cuenta que no es más lo que los diferencia, si no lo que los une..

Después de la presentación tanto del colegio como de las familias, comenzaron el recorrido por el terreno. Cada rincón ha sido cuidado y diseñado especialmente para que las alumnas y maestras puedan sacarle el máximo provecho a las instalaciones, reflejando la dedicación y la huella de tantas generaciones que han pasado por ese lugar.

Para el montaje del bazar, decidieron armar equipos y al cabo de unas horas, los salones en donde estaban exhibidas las prendas quedaron listos para recibir a la clientela. Después de una mañana entera de trabajo y lleno de actividades, procedieron a compartir alimentos, las familias del Yaocalli llevaron el plato fuerte mientras que las de Meyalli pusieron los postres y el agua. Conforme se fue dando la plática se dieron cuenta que no es más lo que los diferencia, si no lo que los une; que tenían más cosas en común de lo que ellos habían imaginado. Con un poco de voluntad y buen ánimo, estas barreras se rompen y se logran grandes amistades.

Desde 1991 se han educado a más de 15 mil niñas, formando mujeres con valores que después se convierten en generadoras de desarrollo y crecimiento del medio en el que se desenvuelven.