Mejorar la vida de los demás con el propio trabajo

Stephen Tsang es arquitecto de ambientes. Conoció el Opus Dei antes de ser católico. Le atrajo la posibilidad de poder encontrar a Dios en su trabajo y ayudar a que los demás vivan mejor.

En primera persona

Stephen Tsang es una de las personas que han participado en el documental titulado: “ Inspirados para amar. Diálogo con San Josemaría ”.

A raíz de la narración de Kaija, una madre finlandesa cuyo hijo se convirtió al catolicismo y se hizo del Opus Dei, en este documental testimonian también personas del Congo, India, Inglaterra, Italia, Canadá, Argentina y Perú.

Imagen del website que ofrece el documental íntegro y permite a los lectores enviar su propio testimonio sobre cómo San Josemaría ha inspirado algún aspecto de su vida.

Con filmaciones inéditas de San Josemaría, se narra cómo el mensaje del “santo de lo ordinario” inspira a todo tipo de personas a darle un sentido de servicio y comprensión a las actividades de todos los días.

En el website www.inspiradosparaamar.org puede verse el documental completo, leer testimonios de otros usuarios o dejar el propio.

Escenas adicionales del testimonio de Stephen Tsang

Eso es algo muy importante que aprendí cuando conocí el Opus Dei: que mi trabajo es, en el fondo, un servicio a los demás.

Muchos arquitectos y decoradores tienden a ver su trabajo como una forma de expresarse y tienen un estilo bien marcado. Por mi parte siempre quiero ver qué quieren mis clientes y si con mi trabajo sus vidas pueden ser mejores.

Conocí el Opus Dei cuando era estudiante; y, aunque no era católico entonces, me di cuenta de que el espíritu era completamente universal y me resultaba muy atractivo eso de santificar la propia profesión en la situación ordinaria de la vida. Y luego, cuando me hice católico, me incorporé al Opus Dei porque sentí esa era llamada que Dios me dirigía.

Siempre procuro mejorar en mi trabajo profesional de arquitectura al ver que es allí donde puedo encontrar a Dios. Sin duda cuando trabajo con cosas bellas en nuestra profesión es realmente muy fácil ver la mano de Dios en todas esas cosas, especialmente cuando se trabaja con antigüedades u objetos bellos del pasado.

También al trabajar con artesanos, con gente que trabaja con sus manos, me resulta fácil imaginar a nuestro Señor que trabaja con san José. Y es natural rezar cuando ves a otra persona trabajando para ti, y bajo tu dirección; es ciertamente una muy buena experiencia.