Mi padre nunca nos dejaba hablar de Dios en casa

A la madre de Candice le diagnosticaron un cáncer. Y su padre era un ateo convencido. Un día, después de que Candice rezara mucho a San Josemaría, su padre cambió.

En primera persona

Candice Leung es una de las personas que han participado en el documental titulado: “Inspirados para amar. Diálogo con San Josemaría”. 

A raíz de la narración de Kaija, una madre finlandesa cuyo hijo se convirtió al catolicismo y se hizo del Opus Dei, en este documental testimonian también personas del Congo, India, Inglaterra, Italia, Canadá, Argentina y Perú. 

Imagen del website que ofrece el documental íntegro y permite a los lectores enviar su propio testimonio sobre cómo San Josemaría ha inspirado algún aspecto de su vida.

Con filmaciones inéditas de San Josemaría, se narra cómo el mensaje del “santo de lo ordinario” inspira a todo tipo de personas a darle un sentido de servicio y comprensión a las actividades de todos los días.

En el website www.inspiradosparaamar.org puede verse el documental completo, leer testimonios de otros usuarios o dejar el propio.

Escenas adicionales del vídeo de Candice Leung

A mamá le diagnosticaron un cáncer. Le dijeron a mamá: Hemos encontrado tumores en el hígado; las enzimas del hígado están muy altas y eso es una señal de problemas en el hígado; y estamos 90% seguros de que tienes cáncer. 

Las cosas iban muy, muy mal: por otras cosas en la familia y por este diagnóstico. Y papá era un ateo muy convencido. Nunca nos dejaba hablar de Dios en casa. Pero le dije a mi papá que comenzaríamos a rezar mucho a san Josemaría. 

'Y entonces, un día mi papá me dijo: Sabes, Candice, no sé qué sucede, pero siento como si alguien desde arriba estuviera pendiente de nosotros y estuviera cuidando de la familia'

Y entonces, un día mi papá me dijo: Sabes, Candice, no sé qué sucede, pero siento como si alguien desde arriba estuviera pendiente de nosotros y estuviera cuidando de la familia. ¿Cuándo vas de nuevo a Misa? Yo le dije: Oye, papá, ¿estás seguro de que quieres venir con nosotros a Misa? Y él me dijo: Sí, quiero ir. Y desde ese domingo comenzó a ir a Misa todas las semanas porque encontraba paz. Y después de un año se bautizó y pudieron hacer las biopsias necesarias para comprobar que mi madre tenía cáncer, y al poco tiempo las enzimas empezaron a bajar y ahora ella está bien.