Repostar gasolina para la moto... y para el alma

Nicholas Patankar nació en Goa, India, y actualmente reside en Mumbai, donde terminó sus estudios de Comercio y ahora trabaja como analista financiero. Es cooperador del Opus Dei. ¿Desde cuándo? ¿Por qué? Dejémosle contar su historia.

Testimonios
Opus Dei - Repostar gasolina para la moto... y para el alma

Conocí el Opus Dei a través de mi madre, de quien aprendí a practicar la fe. Incluso antes de que el Opus Dei llegara a Mumbai, en 2001, ella ya lo conocía muy bien desde hace varios años y me hablaba de la Obra y su fundador, san Josemaría Escrivá de Balaguer.

Aunque definitivamente me gustaba lo que me decía, era un niño y tengo que confesar que no entendía mucho al respecto. Pero más tarde, cuando ya tenía 16 años, recuerdo que un domingo por la tarde le pedí a mi mamá que me llevara por primera vez a un centro del Opus Dei.

Nicholas Patankar, cooperador del Opus Dei, trabaja como analista financiero en Mumbai (India).

Juntos viajamos en tren desde Marol hasta Bandra. A partir de entonces empecé a participar en algunas actividades culturales, sociales, espirituales y académicas. Siete años después me hice cooperador del Opus Dei.

El mensaje del Opus Dei me alienta a poner en práctica las enseñanzas de Jesucristo al aplicar el Evangelio a mi vida diaria

Como católico, el mensaje del Opus Dei me alienta a poner en práctica las enseñanzas de Jesucristo al aplicar el Evangelio a mi vida diaria, en mi casa o en la oficina, cuando estoy en la iglesia o andando en moto, al tratar con mis familiares y amigos o con mis clientes y colegas.

Me gusta pensar así: de la misma manera que mi motocicleta necesita gasolina para funcionar, mi alma necesita combustible para vivir, necesita ser nutrida. Obtengo la profundidad y un entendimiento correcto de las enseñanzas de la Iglesia a través de los tiempos en los medios de formación que recibo de la Prelatura: clases, charlas, retiros, dirección espiritual, etc.

Me gusta pensar así: de la misma manera que mi motocicleta necesita gasolina para funcionar, mi alma necesita combustible para vivir, necesita ser nutrida

También procuro mantener mi vida por el rumbo correcto para que no esté a la deriva mientras atravieso este mundo muchas veces caótico. Tengo que decir que gracias a las clases de doctrina sobre la Iglesia católica que normalmente recibo en las actividades organizadas por la Obra, he llegado a conocer mejor mi fe y a entender con más profundidad en lo que creo.

Ahora encuentro las respuestas para muchas de las preguntas y dudas que tenía. Como la religión es parte de la propia vida me pongo muy contento cuando tengo la oportunidad de hablar sobre la fe con mis amigos.

Bombay, también conocida bajo la forma local Mumbai y actualmente el nombre oficial en inglés desde 1995, es la capital del estado federal de Maharashtra en la India.

Además, doy clases de catecismo a niños católicos en un orfanato dirigido por la Arquidiócesis de Mumbai. Tengo especial cariño por esta actividad porque cuando era chico, mi padre, que falleció cuando yo tenía 13 años, se esforzó mucho por darme una formación correcta. Gracias a esta actividad puedo compartir con los niños que no han tenido ese cuidado, la misma comprensión, conocimiento y fortaleza que yo recibí.